TARTA SACHER

14.10.14



Una perfecta tarta para todos los chocolateros, porque su bizcocho es de chocolate, su cobertura es de chocolate, pero no deja de sorprender en el primer bocado, cuando nos encontramos con ese toque tan distinto del chocolate que le aporta la mermelada de albaricoque. Un conjunto de sabores que hacen que esta tarta se convierta en un postre delicioso.
En esta ocasión, me he permitido el lujo de darle un toque extra, añadiéndole sobre su capa de chocolate, una capa de cacao puro en polvo, decorado con lunares de azúcar glas.


Para aquellos que no conocéis la historia de esta tarta os pondré un poco en antecedentes.....
Fué Franz Sacher en 1832, aprendiz de repostería, el que creo esta deliciosa tarta. Años después, su hijo Eduard, comenzó a elaborarla con la receta de su padre, en una confitería en la que estudiaba. Más tarde, en 1876, fundó el Hotel Sacher, aún existente, donde comenzó a venderla.


TARTA SACHER

Ingredientes y elaboración:
♥ Para elaborarla he utilizado un molde de 17 cms de diámetro.

♥ Bizcocho:
100 gr Chocolate negro
4 Huevos camperos
1 Pizca de sal
80 gr Mantequilla a temperatura ambiente
75 gr Azúcar glas
90 gr Harina de repostería
1 Cucharadita de levadura en polvo
Mermelada de albaricoque para el relleno

♥ Cobertura:
200 gr Chocolate negro para la cobertura
120 ml Nata 35%mg para la cobertura
Cacao puro en polvo
Azúcar glas

Precalentamos el horno a 180°.
Untamos el molde con mantequilla o bien con spray de Credín (ya os comenté que en la última tarta utilicé este, y me encantó).
Troceamos el chocolate y lo derretimos al baño maría o bien a golpes de calor de 10 segundos en el microondas, removiendo cada vez que lo sacamos, para que se vaya derritiendo con el calor residual, y reservamos para que se temple.

Separamos las yemas de las claras, y montamos estas últimas con una pizca de sal. Cuando estén listas,  reservamos. En un bol a parte mezclamos el azúcar con la mantequilla hasta que ambos ingredientes estén bien mezclados. Agregamos las yemas de una en una, mientras seguimos batiendo y a continuación añadimos el chocolate templado.

Tamizamos la harina y levadura juntas y lo incorporamos a la mezcla anterior.
Una vez mezclado, añadimos 1/3 de las claras que teníamos reservadas y las integramos con movimientos envolventes. Seguidamente añadimos el resto de las claras y las integramos de la misma manera, con movimientos envolventes.

Vertemos la masa en el molde y horneamos durante unos 25-30 minutos, asegurándonos antes de sacarlo que esté hecho con un palito, que deberá salir limpio, cuando pinchemos el bizcocho.
Dejamos reposar sobre una rejilla unos 10 minutos y sacamos del molde el bizcocho.
Cuando se haya enfriado por completo, lo cortamos en dos y untamos con la mermelada de albaricoque su interior. Colocamos la segunda capa del bizcocho y reservamos.

En un cazo echamos el chocolate negro junto con la nata y lo fundimos, removiendo de vez en cuando con unas varillas. Yo suelo quitarlo del fuego antes de que termine de deshacerse por completo y removiendo con unas varillas y gracias al calor residual, terminan por derretirse del todo.

Colocamos la tarta sobre una rejilla y debajo de esta colocamos una bandeja, para que nos resulte más fácil cubrir la tarta. Pues cuando el chocolate esté listo, lo echamos por encima de la tarta hasta cubrirla por completo, ayudándonos si es necesario de una espátula para cubrir bien los bordes.

Por último, espolvoreamos la superficie de la tarta con cacao puro el polvo y ayudándonos de una plantilla, que colocaremos sobre la tarta, pero si que llegue a tocar esta, espolvoreamos con el azúcar glas para crear los lunares.

¡Ya tenemos lista nuestra Tarta Sacher!, que podemos conservar en la nevera y sacarla un rato antes de que vayamos a consumirla.


Como véis, se trata de una deliciosa tarta chocolateada, 
que estoy segura de que para los amantes del chocolate, 
será toda una delicia, ¡os lo puedo asegurar!