POTAJE DE VIGILIA

24.3.15


Estando a punto de comenzar la Semana Santa, no puede faltar en la mesa un plato de Potaje de Vigilia. Una receta sencilla y típica de estas fechas,... ¿quién no se ha comido alguna vez un Potaje? 
En mi casa lo preparaba mi abuela, pero los años ya no la permiten poder ponerse delante de los fogones para prepararlo, así que en su lugar este año lo preparo yo como siempre la ví hacerlo, de una manera sencilla, pero con un resultado muy rico.


POTAJE DE VIGILIA
Ingredientes y elaboración:
♥ Los ingredientes que os indico son para 3 personas, pero podéis elaborarlo para más personas, simplemente añadiendo más cantidad.

200 gr Garbanzos 
1 Zanahoria
1 Puerro
1 Lomo de bacalao en salazón cortado en trozos no muy grandes
200 gr Espinacas frescas
2 Huevos camperos
1 Cebolla
150 gr Tomate triturado
1 Cucharadita de pimentón
2 Ajos
1  Hoja de laurel
Aceite
1 Pizca de Sal
1 Pizca de Azúcar
1 Pizca de Pimienta
Agua
Aceite de Oliva Virgen Extra

Lo primero que debemos hacer es lavar el bacalao para quitarle el exceso de salazón y ponerlo en remojo. Lo dejaremos entre 24 y 48 horas, cambiándole el agua entre una y dos veces al día. A mi me gusta cambiárselo por la mañana y por la noche.
Podemos comprar bacalao fresco y ahorrarnos el tener que desalarlo, pero ya os digo que el sabor final de la receta, no será el mismo.
Los garbanzos deberemos ponerlos en remojo la noche anterior a elaborar la receta.

En cuanto tengamos el bacalao listo, esto será fácil de saber, pues bastará con probar un trocito para ver si ha perdido la sal y ya no está salado para poder cocinarlo, le quitamos el agua y reservamos.
Si no váis a utilizarlo hasta el día siguiente, podéis reservarlo en el frigorífico en un tupper bien cerrado.

En una cazuela ponemos los garbanzos, zanahoria, puerro, una pizca de sal y cocemos hasta que los garbanzos estén blandos. Una vez listos, les quitamos la zanahoria y el puerro, y reservamos.

Picamos la cebolla y los ajos. En un sartén con unas 2 cucharadas de aceite echamos la cebolla, el ajo y la hoja de laurel.
Mientras en una cazuela con agua cocemos los huevos. Los echamos con el agua fría y una vez rompa a hervir el agua, los dejamos cocer 8 minutos.
Cuando la cebolla empiece a clarearse, síntoma de que ya está bien pochada, añadiremos el tomate triturado, junto con una pizca de sal, una pizca de azúcar, pimentón y pimienta.
Dejamos a fuego medio y cocinamos durante unos 10 minutos para que se evapore parte del agua del tomate y nos quede como una salsa.
En esa misma cazuela, añadiremos las espinacas frescas y las cocinaremos durante unos minutos, pues enseguida están hechas.
Añadimos los garbanzos y cubrimos con un poco de agua. Dejamos cocinar durante unos 10 minutos para que toda coja sabor y añadimos el bacalao. 
Seguimos cocinando durante unos pocos minutos más, pues el bacalao se hace enseguida.
Cuando esté listo, retiramos del fuego y añadimos los huevos pelados en trozos.
Dejamos reposar unos minutos con la tapa puesta y ya tenemos listo nuestro Potaje de vigilia.


¡Todo el mundo a la mesa a comer!
Y para una comida así, nada como unas ricas Torrijas de postre...
¿quién las pone? ;)

¡Ser felices!