DULCE DE MEMBRILLO

11.11.14


Una receta que me transporta en segundos al pueblo, por su sabor, por su aroma, por los recuerdos,... 
Mi abuela siempre lo ha preparado por estas fechas y sigue haciéndolo a pesar de su edad tan avanzada. Prepara grandes cantidades para que a ninguno de la familia le falte un buen trozo de membrillo en la despensa. Pero este año no he querido perder la oportunidad de poder elaborarlo en casa y de la misma forma en que lo prepara ella. Y habiendo recibido más de 3 kilos de membrillo, que me ha regalado la madre de una gran amiga que tiene un árbol de membrillos en la parcela, no había excusa alguna para ponerse a ello. Así, que ayer mi marido, mi hijo y yo, nos metimos en la cocina a preparar membrillo. Pues como bien he dicho, mi abuela ya tiene una edad importante y de un tiempo aquí ha empezado a darme buena cuenta de todas sus recetas, algo que me hace sentir ¡tremendamente orgullosa!. Y una de ellas ha sido esta.....





DULCE DE MEMBRILLO
Ingredientes y elaboración:
Membrillos*
Azúcar*
Agua para cocer los membrillos

* Las cantidades que debemos usar, son muy fáciles. Por cada kilo de membrillos, utilizaremos 1 kilo de azúcar. Ya sé que puede resultar una cantidad enorme, pero gracias a esa cantidad conseguiremos que nuestro membrillo espese y a la vez se conserve durante más tiempo. Si utilizáramos menos cantidad por kilo de membrillo, su aspecto sería más parecido a una crema, pero no nos quedaría en bloque para poder cortar luego pequeñas lonchas que serán todo un lujo para el paladar.

Así pues, los 3,5 kilos de membrillo que tenía, los lavé bien para quitarles toda la pelusilla que pudieran tener y los repartí en cazuelas llenas de agua a hervir, a fuego medio. Transcurridos los primero 20 minutos, fuí comprobando los que ya estaban listos para sacar. Con un palo de madera, de los que usamos para las brochetas, fuí pinchando uno a uno. Los que me permitían hincar el palito suavemente ya estaban listos, que eran los más pequeños, el resto los dejé cocer un rato más. Cuando ya estaban todos listos, los dejé enfriar.

Con un pequeño cuchillo, los fui pelando poco a poco y cortándolos en trozos, desechando el hueso del centro. Después los trituré hasta hacer un puré.
Coloqué el puré de membrillo en una cazuela bien alta y les añadí el azúcar pesado.
Me salieron 2 kilos de carne, así que añadí 2 kilos de azúcar.
Colocamos la cazuela a fuego medio-bajo con el membrillo y el azúcar,  y comenzamos a remover.

Esta es la parte más engorrosa quizás, pues durante todo el tiempo de cocción, que puede ser aproximadamente entre 1 y 2 horas, no podemos dejar de remover con una cuchara de madera, ya que corremos el riesgo de que se pegue a la cazuela por el azúcar y sería una verdadera faena. 

Al poco rato empezará a burbujear, por lo que os recomiendo utilizar un guante de cocina puesto en la mano con la estamos removiendo continuamente con la cuchara de madera. Pues recordar que contiene azúcar y las burbujas que saltan, podrían quemarnos.

Poco a poco comenzará a espesar, pero sabremos que el membrillo está hecho, cuando al remover con la cuchara, vemos que no pierde la forma y se queda amontonado. Es decir, si cogemos un poco del membrillo con la cuchara de madera y lo dejamos caer sobre el resto del membrillo que tenemos en la cazuela, veremos que la cantidad que hemos soltado no se une al resto, sino que se mantiene encima a modo de pegote. Entonces estará listo para sacarlo de la cazuela.

Untaremos previamente los envases en los que lo vamos a conservar, que pueden ser unos simples tupper (en ellos los ha conservado toda la vida mi abuela y así lo he hecho yo) con un poco de aceite de girasol, para que no se quede pegado el membrillo a las paredes del envase y podamos desmoldar sin problemas.

Vamos rellenando los envases y los dejamos enfriar un poco a temperatura ambiente. Después podemos taparlos y guardarlos en el frigorífico hasta su consumo.

Os recomiendo dejarlo reposar al menos 24 horas. Veréis que dura muchísimo tiempo, por eso en casa hemos hecho tanta cantidad, por eso y porque toooooodos querían! jajajaja


Os aseguro que el resultado ha sido espectacular, está tremendamente ¡delicioso!, y desde ahora, será una receta que nunca faltará en mi cocina en esta época del año, en la que podemos encontrar membrillos en cualquier mercado!


¡Sólo espero que os animéis a prepararlo y a disfrutarlo!

¡Ser felices!