PAN DE CASTAÑAS Y SIROPE DE ARCE

13.11.14


Creo que me faltan las palabras para poder describir este pan y también... ¡me falta pan! jajaja Una vez perdió temperatura y estaba apto para poder comerlo, nadie se perdió un trozo de este maravilloso pan......mi hijo, mi marido, mis padres, mi hermano, mi amiga y su marido,.......¡que no ha quedado nada de ayer a hoy! Asi que como es lógico, este finde ¡repetimos! Es lo que tiene cuando llega tu padre a casa cargado con una bolsa de no sé cuantos kilos de castañas recién cogidas del monte y te dice: ¡Toma castañas!, haber que se te ocurre preparar con todo esto! Se te queda una cara y una alegría en el cuerpo! jajaja Y lógicamente algo había que preparar, asíque me decidí por hacer pan y ¡que pan! Me lié a mezclar ingredientes que me iban viniendo a la cabeza y ¡menudo resultado! Excepcional!


PAN DE CASTAÑAS Y SIROPE DE ARCE
Ingredientes y elaboración:
☼ Con los ingredientes que os indico os saldrá un pan de 1 kg aproximadamente. Es un pan ideal para tomar en desayunos, meriendas,....

600 gr Castañas
260 ml Leche entera a temperatura ambiente (He utilizado La Asturiana, en casa nos encanta!)
80 ml Sirope de Arce
1 Huevo Campero
40 gr Levadura fresca (Podéis encontrarla en Mercadona, en la sección de mantequillas)
525 gr Harina Panadera (El Amasadero)
1 Cucharadita de sal
110 gr Mantequilla (He utilizado la del Lidl, me había hablado de ella muy bien, asique después de probarla, os puedo decir, que repetiré!)

Lo primero que debemos hacer es lavar bien las castañas y ponerlas en una cazuela con agua que las cubra para cocerlas. Cuando estén listas, que esto será cuando las pinchemos con un palito y este entre y salga suavemente, las quitamos de la cazuela y dejamos enfriar para pelarlas.
Una vez peladas, las troceamos. El tamaño no deberá ser muy grande ni muy pequeño, como de unos 2 cms.
Yo lo que hice es cocerlas el día anterior por la tarde. A la mañana siguiente sólo me quedaba pelarlas y trocearlas.


Elaboración a mano:
Sobre la mesa de trabajo haremos un volcán con la harina y la sal.
En un vaso mezclamos la leche templada con el sirope de arce, la levadura desmenuzada (con las manos), y el huevo.
Añadimos esta mezcla a la harina y vamos mezclando bien todos los ingredientes. Cuando estén listos le añadiremos la mantequilla en pequeñas porciones. 
Seguidamente añadiremos las castañas que teníamos reservadas y troceadas.
Cuando la masa tenga un aspecto homogéneo la dejaremos en un lugar cálido para que repose durante unos 30 minutos. Durante este tiempo veremos que la masa ha elevado su volumen.
Transcurrido este tiempo, enharinamos la superficie de trabajo y comenzamos a amasar durante unos 5 minutos.Le damos forma al pan, como más nos guste. Podemos hacer un pan grande, dos o pequeñas porciones. Yo opté por un sólo pan!
Colocamos el pan sobre la bandeja en la que vayamos a hornearlo previamente enharinada y dejamos que vuelva a doblar su volumen. Mientras pondremos en marcha el horno para que vaya cogiendo temperatura a 220°.
Cuando el pan esté listo, lo pintaremos con leche y podemos colocar por encima pequeños trozos de las castañas cocidas y troceadas. Bajaremos la temperatura del horno a 180° y lo metemos.
Tardará unos 30-35 minutos en hacerse.

Elaboración en Thx:
Ponemos en el vaso la leche con el sirope de arce y programamos 37°, 1 min., vel. 2.
A continuación añadiremos la levadura desmenuzada y el huevo y programamos 10 seg., vel. 3.
Incorporamos la harina y la sal. Mezclamos durante 1 min., vel. 6.
Seguidamente programamos 3 min., Vaso cerrado y vel. Espiga. Mientras se amasa vamos incorporando por el vocal la mantequilla en pequeñas porciones.
Por último, añadimos las castañas troceadas que teníamos reservadas y programamos 10 seg., vel. 4.
Dejamos reposar dentro del vaso unos 30 minutos. 
En este tiempo veremos que la masa ha doblado su volumen.
La sacamos del vaso y colocamos sobre la bandeja del horno en la que vamos a hornear el pan, previamente enharinada. Le damos forma al pan y dejamos que vuelva a doblar su volumen.
Mientras, precalentamos el horno a 220°. Cuando esté listo, lo pintamos con leche, y podemos colocar por encima algunos trozos de las castañas troceadas que teníamos. Bajamos la temperatura del horno a 180° y lo metemos.
Horneamos durante unos 30-35 minutos.


Ya tenemos listo un fabuloso Pan  de Castañas y Sirope de Arce que ¡no dejará a nadie indiferente! Podemos tomarlo con un poco de mantequilla untada, o con un chorrito de Sirope de Arce como he hecho yo, o incluso sólo, ¡será toda una delicia!

Espero que os animéis a prepararlo!

¡Ser felices!

DULCE DE MEMBRILLO

11.11.14


Una receta que me transporta en segundos al pueblo, por su sabor, por su aroma, por los recuerdos,... 
Mi abuela siempre lo ha preparado por estas fechas y sigue haciéndolo a pesar de su edad tan avanzada. Prepara grandes cantidades para que a ninguno de la familia le falte un buen trozo de membrillo en la despensa. Pero este año no he querido perder la oportunidad de poder elaborarlo en casa y de la misma forma en que lo prepara ella. Y habiendo recibido más de 3 kilos de membrillo, que me ha regalado la madre de una gran amiga que tiene un árbol de membrillos en la parcela, no había excusa alguna para ponerse a ello. Así, que ayer mi marido, mi hijo y yo, nos metimos en la cocina a preparar membrillo. Pues como bien he dicho, mi abuela ya tiene una edad importante y de un tiempo aquí ha empezado a darme buena cuenta de todas sus recetas, algo que me hace sentir ¡tremendamente orgullosa!. Y una de ellas ha sido esta.....





DULCE DE MEMBRILLO
Ingredientes y elaboración:
Membrillos*
Azúcar*
Agua para cocer los membrillos

* Las cantidades que debemos usar, son muy fáciles. Por cada kilo de membrillos, utilizaremos 1 kilo de azúcar. Ya sé que puede resultar una cantidad enorme, pero gracias a esa cantidad conseguiremos que nuestro membrillo espese y a la vez se conserve durante más tiempo. Si utilizáramos menos cantidad por kilo de membrillo, su aspecto sería más parecido a una crema, pero no nos quedaría en bloque para poder cortar luego pequeñas lonchas que serán todo un lujo para el paladar.

Así pues, los 3,5 kilos de membrillo que tenía, los lavé bien para quitarles toda la pelusilla que pudieran tener y los repartí en cazuelas llenas de agua a hervir, a fuego medio. Transcurridos los primero 20 minutos, fuí comprobando los que ya estaban listos para sacar. Con un palo de madera, de los que usamos para las brochetas, fuí pinchando uno a uno. Los que me permitían hincar el palito suavemente ya estaban listos, que eran los más pequeños, el resto los dejé cocer un rato más. Cuando ya estaban todos listos, los dejé enfriar.

Con un pequeño cuchillo, los fui pelando poco a poco y cortándolos en trozos, desechando el hueso del centro. Después los trituré hasta hacer un puré.
Coloqué el puré de membrillo en una cazuela bien alta y les añadí el azúcar pesado.
Me salieron 2 kilos de carne, así que añadí 2 kilos de azúcar.
Colocamos la cazuela a fuego medio-bajo con el membrillo y el azúcar,  y comenzamos a remover.

Esta es la parte más engorrosa quizás, pues durante todo el tiempo de cocción, que puede ser aproximadamente entre 1 y 2 horas, no podemos dejar de remover con una cuchara de madera, ya que corremos el riesgo de que se pegue a la cazuela por el azúcar y sería una verdadera faena. 

Al poco rato empezará a burbujear, por lo que os recomiendo utilizar un guante de cocina puesto en la mano con la estamos removiendo continuamente con la cuchara de madera. Pues recordar que contiene azúcar y las burbujas que saltan, podrían quemarnos.

Poco a poco comenzará a espesar, pero sabremos que el membrillo está hecho, cuando al remover con la cuchara, vemos que no pierde la forma y se queda amontonado. Es decir, si cogemos un poco del membrillo con la cuchara de madera y lo dejamos caer sobre el resto del membrillo que tenemos en la cazuela, veremos que la cantidad que hemos soltado no se une al resto, sino que se mantiene encima a modo de pegote. Entonces estará listo para sacarlo de la cazuela.

Untaremos previamente los envases en los que lo vamos a conservar, que pueden ser unos simples tupper (en ellos los ha conservado toda la vida mi abuela y así lo he hecho yo) con un poco de aceite de girasol, para que no se quede pegado el membrillo a las paredes del envase y podamos desmoldar sin problemas.

Vamos rellenando los envases y los dejamos enfriar un poco a temperatura ambiente. Después podemos taparlos y guardarlos en el frigorífico hasta su consumo.

Os recomiendo dejarlo reposar al menos 24 horas. Veréis que dura muchísimo tiempo, por eso en casa hemos hecho tanta cantidad, por eso y porque toooooodos querían! jajajaja


Os aseguro que el resultado ha sido espectacular, está tremendamente ¡delicioso!, y desde ahora, será una receta que nunca faltará en mi cocina en esta época del año, en la que podemos encontrar membrillos en cualquier mercado!


¡Sólo espero que os animéis a prepararlo y a disfrutarlo!

¡Ser felices!



GALLETAS DE ALMENDRA

7.11.14


Existen tantas maneras diferentes de poder preparar unas galletas, que es una de las recetas que más me gusta elaborar en casa. Podemos optar por tanto sabores, por tantas formas,.....que creo que nunca me aburriría de comerlas. Y en esta ocasión he optado por unas ricas galletas elaboradas con harina de almendra, perfectas para ser acompañadas con un vaso de leche como ha hecho mi pequeño, o con un café con leche bien calentinto, como he hemos hecho mi marido y yo!
Aunque eso sí, creo que son adictivas ¡jajajaja! porque ha sido prepararlas y nadie ha podido dejar de comerlas hasta acabar con ellas, y ¡mira que salieron bastantes!


GALLETAS DE ALMENDRA
Ingredientes y elaboración:
☼ Con las cantidades que os indico salieron casi el doble de las que véis en la bandeja y en el cuenco. También dependerá de la  forma que las queráis dar.

100 gr Mantequilla a temperatura ambiente (la sacaremos entre 1 y 2 horas antes de su uso de la nevera, dependiendo de la temperatura del ambiente)
75 gr Azúcar glas
1 Huevo campero
1/2 Cucharadita de Vainilla en pasta de Home Chef (O bien 1 Cucharadita de Azúcar Vainillado o las semillas de media Vaina de Vainilla)
75 gr Harina de almendra
125 gr Harina de repostería
1 Pizca de sal
50 gr Aproximadamente de Chocolate negro de cobertura Nestlé

Calentamos el horno a una temperatura de 180°, con calor arriba y abajo.

En un bol mezclaremos la mantequilla con el azúcar hasta que está haya blanqueado y ambos ingredientes se hayan mezclado bien.
Añadimos el huevo y volvemos a batir, hasta que este se haya integrado bien.
Añadimos la vainilla, mezclamos, y seguidamente la harina de almendra, harina de repostería y sal.
Mezclamos bien todos los ingredientes hasta formar una especie de masa.

*Podemos hacerlo con las varillas de una batidora o bien en la Thx a una velocidad 3.

Metemos la masa en el tubo de la pistola para galletas y colocamos la boquilla de estrella.

Sobre una bandeja de horno colocamos papel vegetal y con la pistola vamos dando forma a las galletas.
Yo he hecho la mitad de palitos y a la otra mitad les he dado forma de ochos.
Para hacer los ochos, primero he hecho una línea de curvas y después sobre esta, otra línea con las curvas al revés.

Colocamos la pistola en vertical sobre la bandeja con la punta de la boquilla separada un poco del papel y vamos apretando poco a poco. Mientras la masa sale, vamos moviendo la pistola a la vez que apretamos para hacer la forma que queremos. Cuando la tengamos lista, acercamos la punta de la boquilla un poco al papel para dejar pegada la masa y que no se nos venga cuando retiremos la pistola.

Metemos en el horno y las dejaremos hacer unos 8-10 minutos. En cuanto cojan un poco de color por los bordes, las sacamos, pues si las dejamos unos segundos más se tostarán demasiado y quedarán un poco amargas. 

Las dejamos reposar un par de minutos sobre la bandeja en la que las hemos horneado colocada sobre una rejilla y después, las pasamos a una rejilla para que terminen de enfriarse.

Antes de volver a utilizar la bandeja, deberemos dejar que esta se enfríe por completo. Así que si no disponemos de más de una bandeja, la manera más fácil de enfriarla, es metiéndola debajo del grifo con agua fría y ya estará lista para la siguiente horneada.

Una vez todas las galletas estén listas y enfriadas por completo, derretimos un poco de chocolate (podemos utilizar cualquiera, no tiene porque ser negro, puede ser choco blanco o con leche) a golpes de calor de 20 segundos en el microondas y cuando esté listo vamos mojando las puntas de las galletas en este.
Las colocamos sobre una rejilla hasta que el chocolate se haya endurecido y ¡ya están listas!.



Para conservarlas, hacerlo lejos de una fuente de calor, en un lugar seco y fresco, para que el chocolate no se derrita. Podéis meterlas en una lata y entre una capa y otra de galletas podéis colocar un trozo de papel vegetal para que no se queden pegadas entre ellas.

Espero que os animéis a probarlas, porque son una delicia y os aseguro ¡que no os dará tiempo ni de guardarlas en la caja!!

¡Ser felices!



MANZANAS REINETA ASADAS

5.11.14



No hay nada como poder disfrutar de los productos de temporada y estamos en una época en la que el campo nos regala infinidad de ellos, a cual de todos más delicioso, como las Manzanas Reineta. Una variedad que no deja a nadie indiferente por su sabor agridulce tan intenso.
Asadas son toda una delicia y se convierten en un postre clásico de esta, su temporada. Así que no podemos olvidarnos de ellas y debemos hacerlas un hueco importante en nuestro recetario, y disfrutarlas como más sabrosas resultan, asadas!


MANZANAS REINETA ASADAS
Ingredientes y elaboración:
Para 6 Manzanas Reineta he utilizado....
1 Cucharadas de Azúcar blanca
1 Cucharada de Azúcar Vainillado
1 Cucharadita de Canela en polvo
Unas gotas de zumo de limón exprimido

Precalentamos el horno a 180°.
Lavamos y secamos las manzanas. Con un descorazonador le quitamos la parte central a la manzana, dejándola hueca.
Las colocamos en una bandeja de horno y le echamos unas 4 ò 5 gotitas de limón recién exprimido a cada una. Espolvoreamos por encima con el azúcar blanca, el azúcar vainillado y la canela en polvo.
Podéis utilizar más cantidad si las queréis más dulces, pero a mi personalmente me gusta que aunque tenga un toque de dulzor, sigan manteniendo el sabor agridulce que las caracteriza.
Las metemos en el horno y el tiempo de asado dependerá un poco de su tamaño y si están muy maduras o no. Comenzará a rajarse un poco la piel por la parte superior y podemos comprobar que están listas, pinchándolas con un palito largo que deberá poder entrar en la manzana con suavidad. Notaremos que en su interior están blanditas y será el momento de sacarlas si no queremos que se nos conviertan ¡en puré!. Calcular unos 20 minutos aproximadamente, ¡pero recordar comprobar como van!


Una receta sencilla y simple de preparar, pero deliciosamente rica y que no debemos dejar de pasar, porque ¡los mercados están llenas de ellas!.